No a la “vacuna” COVID en niños. ¡No a la experimentación génica con menores!

Fuente: Discovery Salud.

La maravillosa y compleja vida nos ha dotado con un sistema inmunológico natural que nos protegerá siempre y que es infalible.

El hecho de que nos hayan hecho creer que los virus y las bacterias son nuestros enemigos, nos ha sumergido en una lucha contra la propia vida. Quieren que nuestro paso por este mundo tenga como finalidad la enfermedad, ahí está el negocio, por ello la mayor inversión no se hace para curar a los enfermos, sino para medicar a los sanos. Aquí entran las vacunas, diseñadas para “prevenir” una enfermedad que no sabemos si sufriremos y someternos a un riesgo de efectos adversos asegurados. Obviamente, para que la campaña de marketing de las farmacéuticas funcione, había que hacer creer a la población el cuento de que las personas son INVÁLIDOS INMUNOLÓGICOS.

Sin embargo, la biología una vez más contradice a estas empresas depredadoras.

La inmunidad innata o natural es aquella con la que nacemos y que está presente a lo largo de toda nuestra vida.  Ya en el vientre de la madre un virus se encarga de inmunodeprimirla para que no ataque los tejidos del feto, que tienen la mitad de material genético del padre. Otro virus desarrolla el trofoblasto para que la placenta alimente a la nueva vida que crece en su interior. Al nacer, el bebé pone en funcionamiento su inmunidad adquirida, aquella que tiene memoria y lo hace impregnándose de bacterias y virus del canal vaginal de su madre. A través de los besos, caricias y leche materna, millones de microbios colonizarán al bebé enriqueciendo su sistema inmunológico y ayudándolo adaptarse al entorno. Cada nuevo virus o bacteria que se encuentre quedará guardado en la memoria bioquímica de su cuerpo, protegiéndolo el resto de su vida. El sol, la higiene, los baños en el mar, las risas, el cariño, la buena alimentación y la actividad física, protegerán la salud del niño durante toda su infancia, no le hará falta nada más.

¡Nuestros hijos no son cobayas!

¿Por qué motivo deberíamos entonces desafiar a nuestra biología inyectando un fragmento de información genética a nuestros hijos, envuelto en partículas lipídicas tóxicas?

No intentes pensar porque sólo hay una respuesta a esta pregunta y se llama MIEDO.

Párate a pensar, respira, EL MIEDO ES IRRACIONAL y no se puede tomar una decisión que puede causar graves consecuencias en la salud de nuestros hijos, en base a la manipulación que emiten en la televisión. Y menos cuando sabemos que responde a una campaña de PROPAGANDA para la venta de terapias génicas experimentales mal llamadas VACUNAS, de la que se están lucrando periodistas, políticos y médicos.

¡PIENSA! Hay mucho en juego.

Biólogos por la verdad.

No a la “vacuna” COVID en niños. ¡No a la experimentación génica con menores!

10 comentarios en «No a la “vacuna” COVID en niños. ¡No a la experimentación génica con menores!»

  1. Así como no se halló ninguna comprobación real de la existencia de este virus, está la misma posibilidad de que los renos voladores de Santa, que tampoco se ha podido comprobar que existen, sean portadores de este virus…o será que sólo es una gripe, a veces…o será que son sólo cuentos de fantasía, alguna de estss historias?

  2. Creo que se va a cometer una autentica barbaridad , por no llamarlo de otra forma, vacunando a niños cuando los mismos no han presentado hasta ahora ningun problema de contagios como nos quieren hacer creer. Sin embargo los indeseables efectos que estas vacunas estan produciendo a corto y medio plazo son cuantiosos. Lo digo con conocimiento de causa aunque mi testimonio no pueda generalizarse. En un area restringida de amigos y familiares tengo dos casos con sindrome de Guillain Barre, una persona con multitud de herpes y posteriormente a ellas una doble neumonia, un familiar de esta ultima ingresado de urgencias con graves problemas pulmonares, un conocido a quien su esposa encontro sin sentido debiendo ser hospitalizado durante diez dias y una joven sanitaria a quien tuvieron que adelantar el parto por peligrar el feto tras graves problemas circulatorios de la madre, todos ellos con las dos dosis de vacunas. Todo esto en un entorno de conocidos. No se si estas proporciones se estan dando en el resto de la poblacion vacunada pero cuanto menos resulta alarmante.

  3. Hola,
    totalmente de acuerdo que es un gran desproposito,
    las inyecciones de arn m se llevan haciendo desde hace solo un ano y todavia estoy esperando un analisis por grupos de edad del riesgo: parece que en todos los paises de los que tengo conocimiento son los mismos pacientes los que alertan y del lado medico se obtiene una gran lentitud si no es obstruccion a investigar todos estos casos de eventos indeseables despues de las inyecciones (experiencia proxima tambien: muerte de un adolescente de 16 anos la noche de la primera inyeccion: su medico al preguntarle si habria una autopsia: solo levanto los hombros como para decir para que) : parece que en lo que algunos llaman este furor de vacunar: no se esté teniendo en cuenta para nada el riesgo y que hacer? porque no hay mas ciego que el que no quiere ver y parece que es el modo de actuar actual: hacer y no evaluar si tiene sentido o si se esta obteniendo algun beneficio mayor al riesgo

  4. Todas las plandemias (polio, SIDA, gripes, COVID, etc.) han sido posibles por permitir que la sociedad siga creyendo en “virus voladores” imaginarios (secuenciados ‘in silico’) en pleno siglo XXI… Y por seguir confiando nuestra salud y nuestra vida a matasanos camellos de la Farmafia…
    SOMOS VIRUS Y BACTERIAS EN PERFECTA SIMBIOSIS.
    LA “TEORÍA DEL CONTAGIO” JAMÁS HA SIDO DEMOSTRADA POR LA CIENCIA.
    LOS VIRUS NO SON PATÓGENOS – NO SON CAUSA SINO CONSECUENCIA DE LAS ENFERMEDADES; SUB-RUTINAS BIOLÓGICAS INDISPENSABLES PARA LA VIDA.
    ES HORA DE DESPERTAR. ES HORA DE UN CAMBIO DE PARADIGMA.
    OBEDECER ES PARTE DEL PROBLEMA.
    Bibliografía recomendada:
    “The Contagion Myth”, de Thomas S. Cowan.
    “Miedo de lo Invisible”, de Janine Roberts.
    “Trilogía del coronavirus”, de Máximo Sandín.
    “Projekt Immanuel”, de Stefan Lanka.
    https://www.youtube.com/channel/UCZsAu5evgS1UeDq3zpGnKCw

  5. Con independencia de los magníficos artículos y comentarios de verdaderos EXPERTOS que pueden leerse en esta página, quería añadir que todo lo que está sucediendo ahora únicamente puede comprenderse si se conocen y entienden los planes de los promotores de la denominada AGENDA 2030.

  6. Esto era de esperarse, la humanidad es cíclica, una vez que descubre algo lo usa aunque le haga daño (un ejemplo clásico es el descubrimiento de la pólvora y la invención de las bombas.
    En la novela de ciencia ficción «El síndrome de Andromeda» se preveía que con los avances científicos los grandes de las industrias farmacéuticas cederían antes los logros obtenidos (caerían en la tentación del poder que estos les traerían), quizás esta novela inspiró las películas «El Residente Maldito», pero un atisbo de ello se ve en la película «El Jardinero Impasible» donde se hace referencia a las grandes ganancias (y corrupción) de los emporios farmacéuticos. Lamentablemente la política (que es una actividad de servicio) está secuestrada en la mayoría de países por millonarios (inversionistas) que lucran su posición.

  7. Según la definición de vacuna es una «sustancia compuesta por una suspensión de microorganismos atenuados o muertos que se introducen en el organismo para prevenir y tratar determinadas enfermedades infecciosas; estimula la formación de anticuerpos con lo que se consigue una inmunización contra estas enfermedades».
    Yo me planteo dudas que me gustaría me aclararan: ¿Qué parte de la composición de esos microorganismos muertos o atenuados son los que estimulan la formación de anticuerpos? Porque alguna parte del microorganismo será la inductora. ¿El ácido nucleico qué es el que se inyecta, en las nuevas «vacunas», para producir anticuerpos en el organismo? ¿Los antígenos del virus que la nueva «vacuna» anti-COVID ya induce a producir anticuerpos en el organismo? Porque aparte del ácido nucleico y de las proteínas antigénicas no me parece que haya otras cosas en la estructura del virus. ¿Qué es entonces lo que induce esa inmunidad en las vacunas?

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