Biólogos por la verdad, los aliados del virus, los aliados de la vida.

Entraba el año 2020 y se escuchaba un relato ya conocido, un virus en China era portada en los telediarios. No me sobresaltó porque después de la gripe aviar, la gripe porcina, el zika, el ébola, etc. Las noticias pandémicas del miedo eran comunes, pero ciertamente lejanas y cargadas de mucha propaganda y de muy poca verdad. Todo cambió cuando el presidente más infame que ha tenido nuestro país en la historia reciente, salió para comunicarnos que todos los ciudadanos íbamos a ser sometidos a un encierro forzado. La frase bélica que dijo y que más me marcó fue:

El único enemigo es el virus y sus aliados, el odio, los bulos y la división”.

Pedro Sánchez Castrejón. Presidente del Gobierno de España, 26.04.2020.

Los virus han sido mal interpretados desde su mismo origen, incluso su nombre que significa “líquido viscoso o veneno”, no hace justicia a lo que biológicamente significan y la función tan increíble que tienen, porque literalmente son la fuente de información genética más abundante de nuestro planeta. Se estima que en la Tierra hay del orden de 1031 bacteriófagos diferentes. Estos bacteriófagos son los responsables de insertar genes en las bacterias, como por ejemplo los de la fotosíntesis que hicieron posible que hubiese oxígeno para respirar, también están detrás de la nucleación de las nubes que inicia el ciclo del agua y en nuestro intestino, donde hay una abundancia del orden de 1015, hacen cosas tan importantes como formar parte del sistema inmune no derivado del huésped que protege nuestro cuerpo.

En nuestro genoma, el código que nos define como seres vivos, se ha descubierto que existen un  10% de retrovirus endógenos capaces de transcribirse a modo de ARN y formar partículas virales viables que contienen mensajes que ponen en funcionamiento procesos tan importantes como la placentación. También se sabe que son capaces de traducirse en proteínas como las sincitinas, de vital importancia para la reproducción humana. Su papel en el desarrollo embrionario y en el sistema inmune innato también es muy notable.

Además de los retrovirus, nuestro genoma contiene elementos trasponibles, SINE, LINE y una zona denominada oscura, que supone el 55 %, donde se han detectado elementos del transcriptoma humano, todos ellos, derivados de secuencias virales.

Por lo tanto, si el planeta Tierra y los organismos vivos están diseñados gracias a secuencias de información genética de origen viral, los virus por lógica deben ser el origen de la misma vida y por lo tanto, algo o nada cuadra, en la explicación oficial sobre estas biomoléculas que ni siquiera son seres vivos, sino simples fragmentos de información con la misma densidad de un cristal.

Cuando un presidente del gobierno junta en la misma frase, virus, enemigo, odio, bulo y división aquí pasa algo gordo y nada tiene que ver con la biología.

La profesión de la biología, en base a las evidencias científicas sobre los virus y su papel en la vida, debía haberse erguido como un pilar fundamental en la crítica a esta presunta pandemia, sin embargo nuestros colegas biólogos, siguieron al pie de la letra este relato dantesco, en el que hay más ficción que ciencia.

Lo primero que aseguraron es que el virus SARS CoV 2 es una enfermedad zoonótica y que este virus “saltó” de un pangolín o un murciélago, a un humano en un mercado de Wuhan, obviando que en biología existe la barrera de especie, un lenguaje bioquímico que tienen las membranas celulares que impide que las proteínas de la cápside de un virus foráneo, se abra paso al interior celular. Por lo tanto, aunque tengamos como es lógico, contacto con virus, lo que lleva ocurriendo desde el origen de la vida en la Tierra hace 3700 millones de años, ya que en los ecosistemas hay miles de millones de éstas biomoléculas. Que un fragmento de información genética de murciélago se fusionase con un pangolín y con un humano, es biológicamente imposible en la naturaleza.

Este hecho, reabrió el debate sobre los funestos experimentos de ganancia de función dedicados a intentar diseñar secuencias génicas que son mezcla de animales y humanos, y que pueden ser reconocidos por nuestras células. Y de estos experimentos y la industria de producción de vacunas que cultiva en células animales los virus humanos, surgieron los llamados recombinantes y los súper modernos virus quimera.

Como estas biomoléculas no son patógenas, sino componentes de la vida, sus sueños de hallar un virus mortal, se quedan afortunadamente en pura ficción. Pero la realidad es, que estas secuencias aberrantes se usan en la industria farmacéutica y ahora están siendo probadas en la población, de hecho las mal llamadas vacunas de Astra Zeneca o Janssen son adenovirus de chimpancé con ADN recombinante humano, virus quiméricos artificiales. Por cierto, para ser estrictos no son vacunas, son terapias génicas porque están diseñadas para introducir un gen en nuestras células, el que codifica para la famosa proteína spike, una proteína retroviral de fusión de clase I.

Las vacunas de ARN son otra aberración más, ya que usan un fragmento humano, porque la famosa proteína spike la tenemos todos los mamíferos y las aves, pertenece a la cápside de los famosos coronavirus conocidos desde los años 60 y que son inocuos, cápsulas de información que contienen ARN. En nuestro caso se encuentra codificada en los cromosomas 6 y 7.

El transcriptoma, que son el conjunto de moléculas de ARN que circulan por el cuerpo humano, apenas está estudiado, pero se sabe que tiene una enorme importancia en la comunicación celular de los seres vivos. Por lo que sus malvados virus, son en realidad componentes de nuestro organismo, que las farmacéuticas sintetizan para según ellas “inmunizarnos”.

La lucha contra bacterias y virus es una lucha autodestructiva como ha dejado reflejado en su valioso trabajo el Dr. en biología Máximo Sandín, ya que bacterias y virus son los componentes esenciales de la vida, los que hacen posible que esta exista y los que conforman nuestras células y viven en nuestro cuerpo, asique tratar de acabar con ellos, es un atentado contra la vida en sí misma.

Ataques contra la inteligencia y la salud son también las mascarillas y la desinfección extrema a la que quieren someternos, ya que nuestras mucosas y piel están colonizadas por miles y millones de bacterias y virus, que son parte de nuestro cuerpo, los que nos conectan con el medio en el que vivimos. El confinamiento es también un arma macabra, ya que los humanos somos sociales y necesitamos el tacto para una buena salud psicológica. Así que si pensamos sólo un poquito, la humanidad está sufriendo un ataque sin precedentes, del que autoridades y farmacéuticas están haciendo el verdadero agosto, engordando sus cuentas bancarias a costa de nuestro sufrimiento y muerte.

Es difícil ser consciente de este hecho, pero también es la única protección que se tiene en estos tiempos, porque el que ha creído en el relato oficial está en serio peligro. Tanto su integridad psicológica, como física, están en la cuerda floja. Por ello, a nuestro colectivo sólo le queda hablar de biología, difundir y divulgar, con la esperanza de que nos lean todas las personas posibles.

Biólogos por la verdad nació con la necesidad de encontrar a compañeros que amasen la ciencia que estudie la vida y sintiesen que vivían una mentira, y por tanto, quisiesen reclamar la verdad. En esta cruzada, nos hemos juntado muchos colegas de todo el mundo, hemos descubierto como manipulan los datos estadísticos; a mas test, más positivos, para encerrarnos y asustarnos para que vayamos a inocularnos estas terapias génicas más llamadas vacunas. Hemos visto cómo han obviado que nuestro genoma tiene secuencias de origen viral y cómo han intentado tapar que el transcriptoma humano existe, incluso evitando mencionar que los coronavirus se conocen desde los años 60, para mantener su relato. Para colarnos que un positivo en PCR es signo inequívoco de caso, contagio o infección han ocultado que la prueba tiene un sinfín de limitaciones, tanto cebadores homólogos a ARN humano, como el número de ciclos exagerado, así como la esencia de la prueba en sí, incapaz de diagnosticar una enfermedad porque simplemente copia fragmentos de ADN y no detecta partículas virales viables. Y ya por último el aislamiento del virus, que no ha sido posible en ningún enfermo de neumonía real del mundo entero. Hasta el Ministerio de Sanidad Español ha reconocido que no dispone de partículas virales aisladas, ni de cultivos, por lo que todos los positivos no se han confirmado con cultivos virales, lo que significa que les han encerrado vulnerando sus derechos fundamentales de libre circulación y les han estigmatizado, haciendo pasar por contagiosos, sin si quiera confirmar que el famoso virus de murciélago, estaba presente en ellos.  Porque amigos, este mortífero virus no crece en células sanas, ni aparece en el líquido nasofaríngeo de los positivos, sólo es una cepa que ciertos laboratorios de bioseguridad tienen disponible en células de mono verde o VERO para ensayos en condiciones controladas y para el desarrollo de productos inyectables, no circula entre la población, no es una amenaza real. Quienes sí lo son, nuestros verdaderos enemigos de los bulos y la división son los políticos y las farmacéuticas, con ayuda de sus empleados entre los que están los medios de comunicación. Ellos sí son los más interesados en que no seamos aliados del virus, aliados de la vida.

Despertemos pues, resistamos. Estamos en el lado correcto, el de la biología.

Almudena Zaragoza Licenciada en Biología Nº Col. 19089 M. Máster en Técnicas de Caracterización y Conservación de la Diversidad Biológica. Administradora web y divulgadora científica del trabajo del Dr. Máximo Sandín sobre el papel de bacterias y virus en los ecosistemas, en el proyecto “Tejiendo la Red de la Vida” www.somosbacteriasyvirus.com

Biólogos por la verdad, los aliados del virus, los aliados de la vida.

3 comentarios en «Biólogos por la verdad, los aliados del virus, los aliados de la vida.»

  1. Eres impresionante en tus comentarios, entiendo porqué los medios de comunicación no quieren publicarlos, serias una arma letal para los intereses de este grupo de politicos y mercenarios del poder, o mejor dicho psicoptas, que tanto se parecen a Napoleon.

  2. kant afirmaba con rotundidad que » el pensamiento o la razon son las facultades que nos pemitiran salir de nuestro estado de ignorancia y conseguir nuestra autonomia y libertad».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll hacia arriba